domingo, 28 de junio de 2015

RESILIENCIA (I)

Si la vida te derrumba, te levantas de nuevo

Esta islote es la isla Robben, sede de una de las prisiones más famosas del mundo

Seguramente muchos habrán escuchado este término, especialmente las personas que han leído libros de auto-ayuda, especialmente de la llamada Psicología Positiva.

Ahora bien ¿qué es la resiliencia?

Nos vamos a encontrar con definiciones levemente distintas, por ejemplo:
  1. La resiliencia es la capacidad de los seres vivos de sobreponerse a periodos de dolor y situaciones adversas. Dicho de otra manera lo que siempre se ha llamado ENTEREZA.
  2. Otras definiciones añaden que gracias a esta capacidad o a este período de dolor emocional se sale fortalecido alcanzando un estado de excelencia, que puede ser tanto personal como profesional. Aquí vale también SUPERACIÓN.
  3. La resiliencia es el convencimiento que tiene un individuo o un equipo en superar los obstáculos con éxito sin detenerse a pensar en la derrota, pese a que el resultado pueda estar inicialmente en contra, surgiendo al final un comportamiento ejemplar en situaciones de incertidumbre con resultados altamente positivos. En este caso, creo que lo contextualiza casi en términos DEPORTIVOS o EMPRESARIALES.
    Los "All blacks" jugadores de rugby de Nueva Zelanda


Vamos a analizar un poco más de donde parte este concepto. Veamos primero de donde proviene la palabra y también en que contextos ha sido utilizada:  

Etimológicamente la palabra RESILIENCIA proviene del verbo latino resilio resilire que significa “saltar hacia atrás, rebotar”. Es decir alude a la capacidad de volver al estado natural, especialmente tras una situación crítica o inusual.

Para la Física de materiales:
·       Es una magnitud que cuantifica la cantidad de energía por unidad de volumen que almacena un material al deformarse elásticamente debido a una tensión aplicada. Resistencia que oponen los materiales a su ruptura debido a impacto o percusión. De ahí su derivación en ingeniería.

En Ingeniería:
·    Se conoce como resiliencia de un material a la energía de deformación que puede ser recuperada de un cuerpo deformado cuando cesa el esfuerzo que causa la deformación.
La resiliencia es igual al trabajo externo realizado para deformar un material hasta su límite elástico, o dicho de otro modo es la capacidad de “memoria” de un material para recuperarse de una deformación producto de un esfuerzo externo. Es la capacidad de memoria de un material para recuperarse de una deformación, producto de un esfuerzo externo.
La física lo calcula en kilogramos por centímetro cuadrado (kgm/cm2) o bien en julios por metro cúbico (J/m3) y la medición se realiza mediante un artilugio conocido como el péndulo de Charpy.
El péndulo de Charpy

En Ecología:
·       Para la Ecología la resiliencia es la capacidad de un determinado sistema que le permite recuperar el equilibrio tras haber sufrido una perturbación, o lo que se deriva de ello es la capacidad de restauración de un sistema.
El ecologista canadiense C.S. Holling fue quien acuñó el término de "resiliencia del medio ambiente" en la década de los 70.


El catedrático Holling

En Traumatología:
·  La resiliencia se define como la capacidad propia del tejido óseo de experimentar crecimiento en el sentido correcto tras haber sufrido una fractura.

En Psicología:
·    Para la Psicología es la capacidad de una persona para hacer frente a sus propios problemas, superar los obstáculos y no ceder a la presión, independientemente de la situación. Es la capacidad de un individuo para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Se corresponde aproximadamente con el término "entereza".
No obstante, no solamente en psicología equivale a un concepto de “aguante” sino también incluye la capacidad de la persona para tomar una decisión ante una situación de crisis, decisión que puede representar un error y por tanto debe enfrentarse a las consecuencias de lo que aquellos puede causar.
Resumiendo, cuando un individuo sabe o no hacer frente y actuar (decidir y ejecutar) en una situación de presión.

De esta interpretación de la psicología se han derivado además los conceptos de resiliencia para:
  • Gestión y cultura de empresa
  • Derecho (resiliencia jurídica)
  • Sociología


 PSICOLOGíA DE LA RESILIENCIA

La teoría dice que la resiliencia es la capacidad del individuo para tomar una decisión cuando se tiene la oportunidad de tomar una actitud correcta, y al mismo tiempo tiene miedo de lo que eso puede causar. Ese sentimiento es cuando la persona muestra que sabe o no hacer frente a una situación sobre presión.

¿Qué características son necesarias para desarrollar la resiliencia?
  1. Buena introspección. Es decir, conocerse a uno mismo, nuestras capacidades, pero también nuestras limitaciones. Esencialmente mirar dentro de nosotros mismos con sentido autocrítico pero no destructivo.
  2. Conceptos morales. Tener un código ético es fundamental, o dicho de otra manera con más llaneza, desear e intentar ser buena persona. Que la autoestima no sea exclusiva de nuestros logros sino de nuestros valores. Además y muy importante, tener una coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. 
  3. Capacidad de percepción de los problemas. Y discriminar aquellos que los superables (aunque parezcan difíciles) de aquello contra lo que nada podemos hacer.
  4. Estabilidad emocional y buena regulación de los impulsos. Parece fácil escribiéndolo, pero…
  5. Responsabilidad. Esto es ser conscientes de que nuestros actos conllevan unas consecuencias, y valorar si somos capaces de asumirlas. Es el principio de la madurez.
  6. Ser equilibrado, no tender hacia los extremos tanto en el pensamiento como en la acción.
  7. Motivación, que en muchos casos debe partir del propio sujeto, esto es auto-motivarse, tener iniciativa y promoverlas y ser creativo en la medida de lo posible.
  8. Ser optimista, es decir, pensar que podemos conseguir los objetivos, aunque esto debe estar matizado por una elección coherente y meditada de los objetivos. Este optimismo implica ser flexible y adaptable, así como aceptar los imponderables. Añadiría también tener sentido del humor para saber relativizar.
  9. Tener empatía, la capacidad de ponerse en la piel de los otros. Quizá la más difícil ya que –en general- los seres humanos somos tremendamente subjetivos, por otra parte es lógico, vemos con nuestros ojos y pensamos con nuestro cerebro…

Superman atacado por la kryptonita


Sin embargo, las personas con una buen resiliencia no son superhéroes… 





...aunque algunas lo parecieran como es el caso del recluso 466/64 que estuvo diecisiete años en la prisión de Isla Robben en Sudáfrica, y diez años más en otros dos penales, en total veintisiete años, fue excarcelado en febrero de 1990. 
Nelson Mandela en el penal de la Isla Robben

Cuatro años más tarde se convertiría en el primer presidente de raza negra de la historia de Sudáfrica. Una vida de lucha y pasión por su pueblo y su país. 

Recibiendo el Premio Nobel de la Paz, junto con De Klerk
y entregando el trofeo de campeones del mundo de rugby a la
selección sudafricana












miércoles, 24 de junio de 2015

LA PERSONALIDAD ANANCÁSTICA

A Martha le atrapa la vida 
 
Bajo las nubes, Hamburgo


Hay personas que son muy severas con todos, les cuesta especialmente ser benevolentes consigo mismas, y desde luego justificarse o auto-perdonarse. Aunque ahora, por efecto de las clasificaciones DSM,  a estos rasgos de personalidad los equiparamos a los de la personalidad obsesiva,  en psicopatología clásica a este tipo de personalidad se le denominaba “anancástica” palabra que proviene de la mitología griega, ya que Ananké era una deidad que personificaba lo inevitable, la necesidad y aquello que era ineludible. En griego antiguo la palabra también tenía el significado de “fatalidad”.

Ananké con sus hijas, tejiendo la espiral del destino

Pues bien nuestra helénica Ananké había surgido de la nada como un ser incorpóreo, cuya influencia abarcaba todo el universo. Estaba entrelazada con su compañero Chronos, el dios del tiempo, y fue madre de las Moiras (Cloto, Láquesis y Átropos) hilanderas del destino de los hombres, e incluso de los dioses.

Las tres Moiras griegas:
Cloto, hila la hebra de la vida, Láquesis, mide su longitud y
 Átropos es quien corta el hilo de la vida


Tras la digresión etimológica, veamos cómo realmente son y cómo se sienten aquellos que poseen rasgos anancásticos

Hablamos de personas normativas, perseverantes y parsimoniosas, con tendencia al control y a la previsión, muy preocupadas por el perfeccionismo en la ejecución e hiper-responsables en sus tareas y en aquello que se les encomienda. 

Necesitan a su alrededor orden, limpieza y son muy meticulosas. Aunque como todos pueden dudar de las cosas o de alguien,  no toleran dicha incertidumbre, por lo que la directriz de sus actuaciones son las normas rígidas que se exigen a si mismos y a su entorno para que no se descomponga el orden en el que viven, trabajan y respiran. Como he dicho esta hiper-exigencia la trasladan a los demás, pero ellas mismas son las primeras víctimas de su férreo control. El estilo de pensamiento está muy polarizado, las cosas son blancas o negras… les disgustan los términos medios o las gamas de grises, ya que la relativización no forma parte de sus estrategias de afrontamiento.   

 
Preparando la mesa de gala con extrema precisión
(La imagen corresponde a la película "Los restos del día"

Con este estilo de ser y de pensar habitualmente son personas temerosas que viven “atrincheradas” y a la defensiva, anticipando catástrofes potenciales y sin esperar que el paso del tiempo o la realidad dictamine de qué manera se presentarán los auténticos problemas. Asimismo, son escrupulosos y normativos en el orden social, la transgresión nunca es una opción y rara vez experimentan estados placenteros o dicho de otra manera nunca “se desmelenan” o se dejan ir.

La anancástica Martha Klein, interpretada por la actriz Martina Gedeck

Pues bien, hace poco he vuelto a ver una deliciosa película estrenada en el año 2001, “Bella Martha”, dirigida por Sandra Nettelbeck, es una coproducción europea de la que el cine americano hizo un remake en 2007 “Sin reservas” (aunque para mi es mucho más creíble y lograda “Deliciosa Martha” como se llamó en España).

Martha ante los fogones, aquí se expresa totalmente

Catherine Zeta-Jones interpreta a la chef en la versión americana

Martha Klein es una mujer en la treintena, reputada chef del Lido,  un restaurante de moda en Hamburgo. Martha es una persona introvertida, exigente y algo adusta. Sigue una terapia por indicación de su jefa en el trabajo, aunque ella no sabe por qué la necesita, pero como es una persona normativa acude al psiquiatra regularmente y le habla de su pasión: la cocina, única actividad a través de la cual se expresa. 

Martha solo vive para su trabajo que realiza meticulosa y eficazmente, mientras cocina le vemos una leve sonrisa. También apreciaremos que nuestra chef evita las relaciones interpersonales porque no está segura en ellas e incluso le incomodan los elogios… aunque tampoco soporta las críticas y menos cuando no están justificadas.

Martha es tímida, pero temible ante una crítica


El universo cerrado de orden, rutina y limpieza de la protagonista se trastoca cuando muere su hermana en un accidente de tráfico. Lina, su sobrina de ocho años queda a su cargo, hasta que el padre de la niña –que ni siquiera conoce su existencia y del cual Lina solo sabe que vive en Italia- la recoja. 


"Que hago yo con una niña..."


La contratación inesperada de otro cocinero, el también italiano Mario, que decidió la propietaria del Lido para que  ayude en “su” cocina será  otra revolución en su vida. 

Martha mira con desconfianza al cocinero Mario

 Lina y Mario conseguirán que Martha le abra la puerta a la vida. 


Como su título, deliciosa historia y deliciosa película, con una muy buena interpretación de las actrices protagonistas, Martha y la niña Lina (la joven actriz Maxine Foerste), cuya banda sonora con el piano de Keith Jarret y el  saxo de Jan Garbarek acompañan subrayando el leve tono de drama y comedia de la historia.  

También me gusta especialmente la escenificación de lo que es una cocina profesional, en la que la cámara frigorífica sirve de refugio a las ansiedades y el estrés de la protagonista. Pero sobre todo, lo sutilmente que está plasmada la delicadeza en la ejecución de una tarea,  solo por ver como Martha se anuda el delantal al principio del film vale la pena ver la película… 


Ah, y los diálogos imposibles con un perplejo psiquiatra que abren y cierran la obra. 
También bajo las nubes, paisaje de Umbría (Italia)


domingo, 14 de junio de 2015

¿A quién afecta el Trastorno Bipolar? EPIDEMIOLOGÍA





La pregunta que nos hacemos ¿a quién afecta el Trastorno Bipolar? atañe a la Epidemiología, esto es la una disciplina científica que estudia la distribución,  frecuencia, determinantes y predicciones de los factores relacionados con la salud y con las distintas enfermedades existentes en poblaciones humanas definidas.

Pues bien, la investigación epidemiológica del Trastorno Bipolar ha sido difícil y los resultados –en ocasiones- se han mostrado dispares. Estas discrepancias reflejan diferencias en la metodología y en los instrumentos empleados en la identificación de los casos. 



Otra posible causa ha sido la ausencia de unos criterios diagnósticos claros y operativos, ya que a pesar de que como hemos visto la descripción de la enfermedad maníaco-depresiva es antigua, no fue incluida en los criterios diagnósticos estadísticos hasta la tercera edición del DSM en 1980, y en estos treinta y cinco años, han sufrido alguna modificación como la inclusión de los subtipos y de la ciclotimia. Dado que los estudios epidemiológicos de prevalencia-vida abarcan mucho tiempo y por ello estarán sesgados en función de estos criterios.

En el estudio fiable más reciente se definió la prevalencia conjunta de todo el grupo de estos trastornos como de 2,6% de la población (en mayores de 18 años). Se trata de un trabajo estadounidense de Walters en el 2005.

Las estadísticas en otros países nos revelan una tasa ligeramente inferior, pero en que la prevalencia-vida se sitúa por encima del 1%.

Hemos mencionado los subtipos, ¿cuáles son?



Tengamos que cuenta que los llamados “Trastornos del espectro bipolar”, han recibido y reciben distintas subtipificaciones en función del criterio clasificador de los estudiosos del tema. Tal necesidad “entomológica” no es un capricho del científico de turno, sino que surge de la idea de que si se definen muy estrictamente las características de un trastorno, podremos estudiar otras variables de ese grupo homogéneo y correlacionarlas.

Pues bien, dentro del Trastorno Bipolar, tenemos:

  • Trastorno Bipolar, tipo IAlternancia de fases depresivas y al menos una fase maníaca.
  • Trastorno Bipolar, tipo IIAlternancia de fases depresivas y al menos una fase hipomaníaca.
  • Trastorno CiclotímicoEn este caso tanto  los síntomas hipomaníacos como los depresivos son insuficientes en número, gravedad y duración para ser considerados como tales, pero existe una clara fluctuación crónica del estado de ánimo. Este estado ha permanecido durante al menos dos años.
  • Trastorno Bipolar inducido por sustancias y/o medicamentos.
  • Trastorno Bipolar producido por enfermedad médica-

Existen además otras especificaciones, que dificultan no sólo el diagnóstico sino especialmente el tratamiento:

·       Trastorno Bipolar tipo I (con ciclos rápidos)
·       Trastorno Bipolar tipo II (con ciclos rápidos)

Los ciclos rápidos hacen referencia a la presencia de cuatro episodios de alteración del estado de ánimo en los doce meses previos.

Múltiples ciclos, como un fuerte oleaje



 Episodio mixto
En el contexto de un Trastorno Bipolar tanto tipo I como tipo II, la presencia concomitante de síntomas depresivos con síntomas maníacos o hipomaníacos.

Lluvia y sol a la vez, como en los episodios mixtos



Y por último, aunque no clasificado dentro de los criterios, lo que los especialistas cada vez más denominan “Trastorno Bipolar tipo III”.

Este último  hace referencia a personas que inician un episodio maníaco o hipomaníaco tras la toma de antidepresivos. Habitualmente estos pacientes cuentan con antecedentes familiares de Trastorno Bipolar, y también es frecuente que cuenten con un temperamento caracterizado por la inestabilidad emocional, o por el tipo de temperamento hipertímico definido por un autor llamado Akiskal. Las personas con temperamento hipertímico tendrían un funcionamiento optimista, realizarían muchos planes, una gran exuberancia y también tendencia a la inestabilidad emocional.

Hipomanía farmacógena
Hagoup Akiskal, ya considera que los pacientes con depresión recurrente e historial familiar de Trastorno Bipolar, entrarían en la categoría de "Trastorno Bipolar tipo III". 

En opinión de un gran número de expertos, la aparición de un cuadro de hipomanía o manía al tomar un antidepresivo se debe a la presencia de una vulnerabilidad fisiológica, que hace que estos pacientes puedan ser considerados dentro del espectro del trastorno bipolar, y ser más delicados frente a los tratamientos que pueden modificar el estado de ánimo.







Pues bien, volvamos a la epidemiología, si consideramos todos los posibles diagnósticos la cifra de personas que lo sufren se eleva considerablemente hasta casi el 6% de la población.

La distribución entre sexos es homogénea (según algún estudio con un ligero predominio para el sexo femenino) pero no como en los trastornos depresivos y en los trastornos de ansiedad.

La edad de comienzo de la enfermedad también ha sido motivo de controversia, ya que algunos estudios han considerado “edad de comienzo” no aquella en la que aparecen los primeros síntomas, sino la “edad de comienzo cuando se presenta un desajuste social” o “incluso la edad cuando se realiza el diagnóstico”.

Diversos autores han revisado los estudios previos, concluyendo que:

  • Clásicamente se consideraba la edad de inicio de la enfermedad al final de la tercera década de la vida.
  • Sin embargo, entre un 20 y un 25% de los pacientes presentan una edad de inicio precoz (alrededor de los 18 años).
  • Un inicio precoz y manifestaciones prepuberales de síntomas afectivos estarían asociados a un genotipo bipolar más grave. 

  • El trastorno bipolar puede presentarse antes de la pubertad
  • Los trastornos bipolares de inicio precoz tienen antecedentes familiares de trastornos afectivos tres veces superior a la observada entre los familiares de los pacientes de inicio tardío.
  • El comienzo de la enfermedad por encima de los 60 años es considerado raro, en este caso siempre hay que considerar una comorbilidad neurológica.


Haciendo un simple cálculo, entre 470.000 personas (con el criterio más restrictivo) hasta más de dos millones (si consideramos todo el espectro del grupo Trastorno Bipolar) sufrirán esta enfermedad en nuestro país. 

A nuestro alrededor mah gente que puede sufrir un trastorno bipolar

domingo, 7 de junio de 2015

Junio: ESTRÉS ESTUDIANTIL



Junio era el  mes fatídico –al menos en mi época- para los estudiantes. El mes de los exámenes finales, calor, agobios, presentación de trabajos y sobre todo exámenes FINALES, es decir que incluían toda la materia estudiado a lo largo del curso. Y como el curso no se había fraccionado en cuatrimestres, ello equivalía a decir que un en examen “se vertían” los conocimientos (o desconocimientos) de nueve largos meses. Además hacía (y hace) calor, y al final de mes estaban esas tentaciones en forma de verbenas (la de Sant Joan, la de Sant Pere), cuando nosotros todavía teníamos alguna cuenta académica pendiente.
 
Quién pudiera escaparse y pasear bajo el sol de Junio
o ir a las verbenas...


Recuerdo que los profesores, curso tras curso, nos recomendaban estudiar desde el primer día.
"Estudien desde el primer día..."
Buen consejo, casi nunca seguido, sobre todo porque a muchos alumnos les parecía que si empezaban a estudiar tan pronto, también pronto olvidarían lo aprendido y sería un trabajo inútil… Qué no lo era, pues es muy diferente haber leído y comprendido los temas, a la vez que se van impartiendo, que a pocas semanas del examen, abrir un libro colección de apuntes, y que todos nos suene extraño y muy muy lejano.



Consejos para estudiar:
  1. Organizarse. Quizá a este ya lleguemos tarde. Es importante elaborar un calendario realista de que tiendo disponemos para trabajar (hay que restar el tiempo de clases, otras actividades obligatorias, y el tiempo de intendencia).
  2. Estructurar las materias. Es decir, no empezar a estudiar sin tener un guión acerca de la materia, con títulos, subtítulos y apartados. La relación entre contenidos nos ayuda a integrar conocimientos previos y también a apreciar la lógica de lo que vayamos estudiando. Esto es fundamental para el aprendizaje relacional, que no para el puro ejercicio de memoria (sin olvidar que la memoria es importante, mejor dicho, importantísima para incorporar datos).
  3. Secuenciar y decidir. Obviamente tenemos que calcular que tiempo nos llevará aquello que tenemos pendiente: ese trabajo ¿cuántas horas habremos de dedicarle?, ese examen, lo mismo, haremos un cálculo de lo que nos llevará dominar la materia. Como no tendremos una sola prueba, ir estudiando para los exámenes más cercanos, sin olvidar que pueden quedar muy poco tiempo para preparar el o los siguientes, por lo tanto habrá que simultanear…
  4. Tiempo de estudio. Debemos ser conscientes que no nos dedicaremos con total concentración más de unas 8-10 horas al día, y eso haciendo breves pausas para relajarnos. Con ello, hago hincapié en que aunque no se empiece a estudiar el primer día, tampoco es bueno dedicarle sólo las dos últimas semanas previas a los exámenes. Hay que ser previsor, porque no podremos estudiar veinticuatro horas al día, y si lo hacemos, la mayoría de estas horas serán perdidas.
  5. Descanso. Son muy importantes los descansos durante el período de estudio, pero “no nos hagamos trampas al solitario”. Recuerdo a estudiantes en la biblioteca que llegaban, escogían sitio, dejaban libros y apuntes, y hecho esto, salían a fumar un cigarrillo, volvían a su sitio, abrían su material, le echaban un vistazo y al cabo de media hora, iba a tomar un café… Y así hasta pasar toda la mañana o toda la tarde en la biblioteca, mejor dicho en los aledaños de la biblioteca. No sé si salían con la satisfacción del deber cumplido. Sin embargo, las pausas son importantes para despejarse.
  6. Descanso nocturno. Imprescindible, ya que el estudiante descansado rinde más. La pérdida de horas de sueño dificultan la atención, la concentración y la memoria.
  7. Distracciones mientras se estudia. Desaconsejo completamente escuchas música mientras se estudia, a pesar de que mucha gente joven me dice que les ayuda a concentrarse. No creo que esto sea posible, especialmente si lo que se escucha son canciones con letra, por otra parte, los dispositivos actuales ofrecen almacenan tal cantidad de información, que se está haciendo una selección continua, que distrae de la tarea principal. Y en tercer lugar, aunque se trate de una música suave divide la atención que es necesaria para el estudio sobre todo para actos como la comprensión y la memorización.
  8. Lugar de estudio. Otro tipo de distracciones dependen del lugar en que se estudia que debería ser tranquilo, sin intromisiones constantes de teléfono, mensajerías de teléfono, televisor, personas hablando a nuestro alrededor. Siempre me sorprende ver a gente estudiando en una ruidosa cafetería... Claro que entonces para abstraerse del ruido ambiental, se colocan los cascos de música.
  9. Uso de estimulantes. A algunas personas les ayuda consumir cafés o bebidas de cola para mantenerse despiertos. Pero cuidado, tampoco debe abusarse de ellas, ya que pueden interrumpir el sueño y producir ansiedad. Y desde luego, hay que evitar a toda cosa otro tipo de psicoestimulantes.
  10.  El momento en que se estudia. Algunas personas rinden más a determinadas horas del día. Es algo muy personal  y dependerá de las costumbres y experiencia previa del estudiante. Sin embargo, no hay que olvidar que el  día tiene veinticuatro horas, y eso es inmutable, ya que precisaremos descansar, comer, asearnos, etc.
  11. Estudiar en grupo. Es muy eficaz en determinadas materias en las que se consultan dudas y se interactúa con otras personas produciéndose estímulos recíprocos. Sin embargo, debe haber también trabajo individual, para que el estudio en grupo sea provechoso.
  12. Técnica de estudio. Y sobre todo no olvidemos que a pesar de la información y de todos los dispositivos con los que contamos, el estudio requiere de una técnica que no siempre será igual para todas las personas, pero sí que tendrá en común algunos puntos: la lectura comprensiva, el reconocimiento de los temas principales y los secundarios (lo que llamamos esquematizar), la memorización y la relación con otros conocimientos. 

Con todo ello, no solo lograremos un mejor rendimiento académico, sino que también nos libraremos del estrés y sus consecuencias negativas: ansiedad, bloqueos, crisis de angustia en los exámenes, etc. 


 Felices exámenes... y feliz resultado.

Vacaciones (sin cuentas pendientes)